miércoles, 2 de agosto de 2017

SEMANA 5/11: Pasando penurias, pero lo que no te mata, te hace más fuerte

RESUMEN DE LA SEMANA:


- Tiempo total: 16h
- Calidad: Series largas de bici (20') y series medias de natación (100 y 200m)
- Competición: -

-Carrera a pie...............(4 Sesiones): 4h (60 km)
-Bici ..............................(3 Sesiones): 9h (222km)
-Natación......................(5 Sesiones): 3h (9960m)
-Gimnasio.....................(0 Sesiones)   


Objetivo: Semana de volumen en deportes no lesivos (bici y natación), con poca carrera a pie

Sensaciones: Muy malas sensaciones que fueron progresivamente a peor a lo largo de la semana para mejorar ligeramente el Sábado y Domingo. Demasiada carga de entreno y poca carga de hidratos. Muy vacío.



Lunes 24 de Julio:
Natación 2550 metros. Aunque tenía descanso, Ricardo me dio la opción de soltar en el agua y como me encontraba bien después de competir el Sábado en Getxo, acabé haciendo más metros de la cuenta en un entreno improvisado con 500m crol calentando, 3x(50m pies tabla+100 crol suave) + 10 x(25m fuerte+25m braza)+ 4x100 (1:29/26/27/23) recuperando 50m estilos. Luego me dio por hacer un 100 braza al 80% e hice 1:36 y para acabar 300m soltando crol y estilos. La verdad es que es de esos días en los que no tienes nada planificado y te apetece hacer algo, lo coges con ganas y salen ritmos buenos sin esfuerzo.

Martes 25 de Julio:
- Bici Salida larga por la mañana con Ricardo. Amaneció el día nublado y lloviznando, pero las previsiones apuntaban a que mejoraría y por eso nos la jugamos. La decisión de la ruta fue sobre la marcha. Miramos el parte meteorológico y vimos que hacia Cabezón de la Sal daban bueno... La idea era ir hasta Cabezón, subir Carmona y volver, pero cuando llegamos a Cabuérniga llovía demasiado, la niebla cerraba el valle y decidimos dar la vuelta, pero en vez de venir por Torrelavega, rodeamos un poco. Subimos el Alto de San Cipriano alegres (325w) y luego Hijas para caer a Puente Viesgo y volver a Escobedo con 120 kilómetros en las piernas. Hoy ya empecé a notar algo de flojera, sobre todo al principio del entreno tenía fatiga en las piernas, pero a medida que fue pasando el día se me fue quitando y acabé bastante entero.
-Natación: No estaba en el plan nadar, pero acabé haciendo 1200 metros en Marisma de relax total mientras esperaba a Pablo para ir a la poza de agua fría y al baño turco. Fin de día en modo recuperación, que creo que lo voy a necesitar.

Miércoles 26 de Julio:
Carrera a pie en la Sniace con Pepín y Pablo a medio día. ¡Qué calor! Hoy tenía el primer entreno de carrera a pie después de Getxo. El destrozo de pies que me hice en la carrera se había quitado tras tres días sin correr y solo nadando. Muy poca carrera a pie la de esta semana, pero me va a venir muy bien muscularmente. La sesión consistía en 1hora de rodaje con un fartlek de 15x(30" fuerte al 80% + 1' trote). Los primeros metros del calentamiento fueron una tortura, piernas agotadas, fatigadas y sin fuerza, pero cuando empecé a hacer los cambios por el Patatal de la Sniace empezaron a quitarse los síntomas de fatiga (o a disimularse) para acabar haciendo un fartlek más o menos decente. La liada llegó después, cuando subí del Patatal al acabar mis cambios con la idea de trotar y Pepín me pide que le tire un 1000 de una serie de 2000 que quiere hacer fuerte. Se lo hago a 3:06'/km y luego le hago el último 300 en 50'' aproximadamente. No estaba en el plan y con lo justo que voy de fuerzas creo que lo voy a pagar, pero bueno, me lo pasé bien entrenando con él y con Pablo, que se había cascao 4x2000 con toda la solana y medio cojo.
Natación: Por la tarde tocó probar a nadar en el mar sin neopreno. En realidad fue por tema de logística, pues no me dio tiempo a pasar por casa y tuve que ir al Sardinero en turbo. De camino hacia la playa con Pablo no tenía un pijo de ganas de nadar. Iba descuajeringao de la carrera a pie de tres horas antes y con cansancio, pero ya que estábamos allí había que hacerlo. La pereza se me quitó en cuanto metí el pie en el agua fresca (de inicio) aunque luego resultó estar cojonuda y perfecta para hacer 2200 metros sin neopreno con 6 cambios de 200 metros, contando aproximadamente 90 brazadas. No pude forzar mucho porque estaba cansado, pero ni tan mal y otro entreno a la saca.


Jueves 27 de Julio:

Bici ¡EL ACABOSE! Y lo titulo así por cómo terminé esta salida en bici con Ricardo. Salimos a las 15:30h de Escobedo, con un calor de justicia, rumbo a Selaya por el Alto de San Martín y vuelta. Unas tres horas previstas y 90 kilómetros, con la idea de hacerlos rápido. Y la gasolina me duró exactamente una hora. Coronamos el Alto de San Martín con casi 34km/h de media y 275 watios medios desde casa. Hasta ahí bien, pero fue empezar a bajar, llegar al primer llano y ¡PUUUUUUUUUUUUUUUUM! Explosión muscular en toda regla. Las piernas dejaron de ir, se convirtieron en chicle y no había forma de pasar de 200 watios. Llegué malamente a Selaya, donde me esperaba Ricardo, que me había sacado unos segundos subiendo San Martín y luego fue imposible pillarle en el llano con mi pájara. La vuelta a Escobedo fue una tortura, poniéndome de pie para pedalear con mi peso porque las piernas dijeron basta. Es increíble como las sensaciones de cansancio que he ido notando poco a poco a lo largo de la semana saltaron a la vista de un plumazo. Lección aprendida, aunque creo que estoy metido en una dinámica que, para mi ritmo de vida, es demasiado agresiva y estoy que no puedo con los cojones.
Carrera a pie en transición al acabar... ese era el plan JAJAJAJA. Después de llegar al coche con la inercia si me dicen que tengo que correr 100 metros creo que a los 50 me caería redondo, así que me salté esta parte del entreno y me fui para casa a descansar.

Viernes 28 de Julio:
Natación ¡SERIES! ¡Toma ya! La agonía de ayer fue poca y hoy tenía series en piscina 6x100 + 8x50 + 10x25. No es que me haya levantado cansado hoy, sino que de la que bajaba a Marisma para encontrarme con Pablo iba pensando que a qué cojones iba, si me costaba hasta caminar. La sensación de cansancio sigue multiplicándose cada día y las ganas de entrenar decrecen exponencialmente. ¡Cómo nos gusta torturarnos! Nada, el cuerpo no iba, la cabeza tampoco y mi compañero de entreno, Pablito, estaba igual o peor que yo. Al menos nos metimos a nadar en vez de ir a la Sauna (aunque ahora que lo pienso hubiésemos hecho más en la sauna que nadando). Intento de series de 100, pero cuando haces la primera al borde del infarto y del desfallecimiento y ves en el reloj 1:30, no hace falta decir más. Las hice todas, dando pena, pero todas, y al menos no me como la cabeza por saltarme el entreno.
Carrera a pie de 50' en Z2 después de nadar, pero como no podía con el alma y las ganas eran nulas, salí en modo paseo por la Bahía de Santander, yendo hasta el Centro Botín y volviendo al trote cochinero. Mira, curiosamente corriendo no me encontré tan mal como pensaba, pero decidí tomármelo de paseo paseo. Creo que si sigo así no termino la semana

Sábado 29 de Julio:
Bici con cabra: ¡SERIES LARGAS EN LLANO! Después de unos días pasando penurias decidí olvidarme de series, ritmos o cualquier cosa que me metiera estrés y en vez de ir con la cabeza puesta en hacer las 2 series de 20' en llano, fui con la idea de disfrutar de la mañana sobre la cabra. Un pinchazo inesperado de Pablo me hizo perder a mi compañero de ruta antes siquiera de empezar. Fui de Santander a Oruña tranquilo, y una vez allí me dije... "¿y si hago 20' acoplado para seguir adaptándome a la posición?" Quité el Garmin de delante, lo metí en el bolsillo y me hice ida y vuelta de Oruña a Renedo sin agobios, alegre y procurando fijarme en detalles como la forma de lanzar la bici, ir metido en el manillar muy aero, aprovechar la inercia de las bajadas para con el menor esfuerzo ir lo más rápido posible, cadencia alta... en definitiva, 20 minutos de aprendizaje que al final salieron a 39 km/h y 263 watios. Repetí jugada de nuevo y me salió casi 40 km/h y 270 watios. Esto lo supe al llegar a casa. Me dejó muy buen sabor de boca porque ya no solo no me encontré mal como estos días, sino que lo disfruté. A veces es bueno olvidarse de números, medidas y cachivaches e ir por sensaciones. Por suerte tenemos el Fénix 5 que todo lo guarda y nos deja ver los datos al terminar.
- Carrera a pie:  en transición tras la bici 45' de carrera a pie en Z2 era lo que tenía en el plan. Dejé la bici a las 13:30h con un calor de morirse. Me calcé las zapatillas y con calma, igual que ayer, salí a trotar. Me costó mucho entrar en el rodaje los primeros metros, pero cuando ya me puse a correr por llano por los Castros y me dio por mirar el reloj, ver que iba cómodo entre 3:40 y 3:50 me dio un subidón. Y así hice 40', utilizando los 5' últimos para soltar. Eso sí, aunque la percepción de esfuerzo no era mucha, el pulso iba por las nubes; y es que con el calor que hacía y las dos horas de cabra previas me hacían dar entre 10 y 15 ppm más de la sensación que llevaba. Contento con el rodaje terminé.

Domingo 30 de Julio:
Carrera a pie: Rodaje LAAAAAAARGO de 20 kilómetros que hice por la mañana en ayunas. Como había cenado bien y el rodaje que tenía era, teóricamente, fácil (Z2), salí sin desayunar buscando sensaciones en condiciones parecidas a las que te puedes encontrar en la carrera a pie de un medio Ironman. Por si las moscas me llevé dos geles de keepgoing mezclados con agua en un botecito. El rodaje desde El Sardinero hasta Soto de la Marina, y vuelta, fue bastante cómodo y sin sensación de decaimiento. Por si acaso fui tomando a partir del km 10 un sorbito de geles cada dos kilómetros. Aproveché para practicar esta estrategia frente a la que suelo hacer en los medios que consiste en tomar un gel en el km 7 de golpe y otro, también de golpe en el km 14. Quizás en Chattanooga necesite tomas más continuas y haberlo practicado hoy me vino bien. Al final 20 km a una media de 140 pulsaciones y ritmo de 4:10 con una mojadura de campeonato pero sin agobios y bien. Eso sí, después del entreno "forré" como un campeón jeje

Natación: No iba a ir pero tuve un rato a última hora del día y bajé a Marisma a nadar 1500 metros combinando estilos y técnica, y meterme en la poza de agua fría, seguida de baño turco. Semana finiquitada y acabando mucho mejor de lo que se dio a mitad de ella. ¡A por la siguiente!

domingo, 30 de julio de 2017

TRIATLÓN OLÍMPICO DE GETXO 2017: Piedra de toque para seguir "road to Chattanooga"

"Como siempre, empiezo agradeciendo a los artífices de las fotos que ilustran esta crónica por ayudarnos a los triatletas a plasmar en imágenes nuestros recuerdos: Ana (Parando el Crono), Festak.com y Amari Erretratua ¡MIL GRACIAS!"

Volvemos a la carga en "Corriendo por lo Segao" con lo que más nos gusta, que es competir. Como he ido contando estas semanas, la preparación para el Ironman 70.3 World Championchips (Chattanooga, USA, 10 de Septiembre) consta de tres bloques de 4+4+3 semanas respectivamente, y al final de cada bloque hay una competición. Esa cuarta semana es de descarga y carrera, lo cual viene bien para coger chispa de cara a Chattanooga. Pues bien, ya hemos cubierto el primero de los tres bloques y nos ha cuadrado competir en el Triatlón Olímpico de Getxo, este pasado fin de semana.
Hacía dos años, desde Comillas 2015, que no corría un triatlón de distancia Olímpica. Desde entonces solo competí en medios Ironman, y volver a probar en una prueba más cortita iba a ser un reto y una motivación extra.


Llegué a Getxo con 4 semanas de mucha paliza y aún sin encontrar buenas sensaciones entrenando, quizás por una mala gestión por mi parte del descanso y por hacer casi todas las sesiones con bastante fatiga. Pero es ahora cuando toca estar "cansado" y sacrificar un poco las buenas sensaciones a cambio de conseguir un efecto de supercompensación cuando se acerque el objetivo real. Como digo, a Getxo llegué a medio gas, era consciente de ello pero no es excusa para no darlo todo. Mi maestro, Don Ricardo, siempre me dijo que las competiciones, si se saben descansar a posteriori, son el mejor entreno y te hacen dar un salto de calidad. Con esa misiva me desplacé al País Vaco, para mí, la Meca del Triatlón en España. No creo que haya carreras en territorio nacional con más nivel medio que en esta tierra. Además, los circuitos, sobre todo de bici, suelen ser duros. A nivel personal, me planteaba esta carrera como la mejor forma de probar cosas y mi estrategia iba a ser completamente distinta a lo que estoy acostumbrado: "Quiero que llegues a la T2 como si se acabara ahí la carrera. Me da igual que luego corras marcha atrás, quiero una natación y una bici al 200%" Esas fueron las palabras de mi entrenador, y ese era mi objetivo. Por una vez en mi vida iba a apostar todo a los dos sectores que peor se me dan y no guardar nada para el que, en teoría, es mi parcial más fuerte, la carrera a pie. Inquietante y, no os voy a engañar, motivante también, era esa estrategia, así que ¡A por ello!


La tarde del Sábado amenazaba lluvia, aunque algún claro dejaba ver el sol entre las nubes. Más de 300 triatletas fuimos colocando todo el material en boxes mientras nos daban la "buena" noticia de que la natación se iba a hacer sin neopreno... ¿Buena noticia? ¿Te has vuelto loco Pelayín? Pues no, no me he vuelto loco ni tampoco me he convertido en Michel Phelps en estas semanas, pero es probable que el Mundial de Septiembre se nade sin neopreno, y qué mejor que esta carrera, en la que vengo a "probar" cosas, para ensayar las mismas condiciones de natación. Los que me conocen saben bien lo diferente que nado con y sin neopreno, pero en Getxo me sentía confiado y, no sé por qué, con ganas de dar caña en las dos vueltas de 750 metros a un triángulo con dos boyas en el mar y una en tierra.

Mi compi de equipo, Ivan Polo, estaba a mi lado en boxes y pudimos intercambiar opiniones y comentar las estrategias de carrera de ambos antes de irnos hacia línea de salida, en la arena de la playa de Getxo. ¡Qué multitud éramos en aquel corralito! ¡Y qué nivel! Pero por encima de las grandes figuras de triatletas como el Australiano Luke Burns, o los locales Egoitz Zalakain, Gorka Bizkarra, Joanes Goitisolo... y una lista interminable de triatletas de muchísimo nivel, destacaba un color por encima del resto. El naranja de la "manada" del Triatlón Costa Quebrada, que se desplazó a Getxo casi al completo y creo que, si no era el equipo más numeroso, en buen rollo y cachondeo se llevan el primer cajón del pódium. No veáis lo que ayuda estar con gente así antes de una salida. Se te quita la tensión, los nervios y se transforman en ganas de pasarlo bien "mordiendo".


Metiéndonos en harina, con algo de retraso se dio la salida más "estresante" que recuerdo. Me puse en primera fila por la izquierda, pero no tardé en verme desbordado por ambos lados y metido en una trifulca donde volaban brazos y leñazos a diestro y siniestro.


 Me agobié bastante los primeros metros, así que me paré, nadé a braza un poco y me fui, aun más hacia la izquierda, buscando la tranquilidad a cambio de perder algo de tiempo y de nadar algún metro de más. Pero daba igual, las ostias seguían cayendo, y más cuando nos fuimos acercando a la primera boya. Me gusta entrar por dentro, muy muy pegado a ella, y normalmente no hay problema porque la mayoría de la gente elige el exterior, pero en Getxo... ¡Ay en Getxo! En Getxo todo "quisqui" quería pasar por dentro, lo que hizo que los dos giros antes de afrontar el largo hacia la arena fueran más parecidos a un asalto de boxeo que a la natación de un triatlón. A pesar de las leches, no puedo decir que me haya amilanado en el barullo, pues, al igual que el resto, yo también peleaba mi posición con rabia. Ya de vuelta hacia la orilla para completar los primeros 750 metros, pude coger mi ritmo. 


Me mantuve a la izquierda de un gran grupo, donde veía que seguían en sus trece dándose manotazos. Llegamos a la arena y justo al incorporarme veo que Iván Polo, mi compi de equipo, se está tirando al agua para empezar la segunda vuelta. Calculo que me saca unos 10 o 15 segundos, así que con el estímulo de darle caza empiezo el segundo giro, ya mucho más despejado de triatletas. Nadé lo más rápido que pude y creo que, para ser sin neopreno, no lo hice del todo mal. Si el miércoles pasado, en piscina, hice 3x100 a tope, con 30 segundos de recuperación, en 1:25/1:26/1:26 y os digo que en Getxo los últimos 500 metros de la natación los hice a 1:26 de media, no cuadran las cosas. Pero es que no sé que tienen las competiciones que me transforman en el agua. Y ya no es solo el neopreno, porque esta vez, sin él, también rendí muy por encima de lo que me imaginaba.


Gracias a un buen último largo, camino de la orilla, conseguí salir del agua el 29 de más de 300 participantes y 5 segundos por delante de Polo. Los dos Bender llegamos juntos a nuestros sitios de la T1. Allí hice un cambio más o menos decente, cogí mi nueva cabra, la Orbea Ordu, y salí en medio de un gran pelotón para afrontar los 46 kilómetros de ciclismo.


¡Qué sector! ¡Durísimo! 600 metros de desnivel positivo subiendo dos Altos por el camino. En los primeros 9 kilómetros de llano intenté quitarme de encima a todo el pelotón con el que había salido del agua. No sé a cuantos pasé en este primer tramo, pero me vino bien el calentón para llegar a la subida de Umbe con el terreno despejado y la piernas a tono. Una subida de 4 kilómetros a una media de un 5% que, con cabra y con la paliza (literal) que nos dimos nadando, hace bastante daño. Las sensaciones eran muy buenas y me veía con fuerza para apretar. Más o menos mantuve la posición en la subida, salvo cuando fui adelantado por Gorka Bizkarra, que había comprado un billete de pódium y él era el maquinista del tren. ¡Qué lijada! Ni lo intenté, porque, a veces, coger la referencia y sufrir nada más que te pasa alguien, puede ayudar mucho psicológicamente, pero con Gorka no hice ni el amago. Aún así estoy contento con la subida, a ritmo, a una media de 22 km/h, y guardando menos de lo que suelo. En la subida Gorka, por ejemplo, me metió un minuto, pero mucho menos otros rivales: Zalakaín (28"), Dani Juarros (33"), Jorge Unzueta (42"). De momento la estrategia de ir con todo en bici y nadando estaba saliendo bien.


Coronamos el puerto y nos lanzamos hacia abajo por una carretera ancha pero curveada. Había sido advertido de lo peligrosas que eran tres o cuatro curvas en esta bajada y eso me hizo ser cauto, perdiendo varias posiciones y también referencias de los de delante. Da rabia ver cómo te pasa la gente bajando. Es un hándicap que tengo y debo mejorar algún día si quiero tener opción a algo. Revisando los segmentos de Strava, en esta bajada de 2,5km me dejé 47" con el mejor tiempo, Jorge González, 27" con Jorge Unzueta y 22" con Dani Juarros, Gorka Bizkarra y Joanes Goitisolo. Con esto quiero hacer autocrítica y ver dónde se me fue el tiempo que perdí en el segmento ciclista.


Tras la bajada empezó una zona de falso llano rapidísima. No me conocía el circuito pero, sin duda, esta iba a ser la parte más rodadora. Quitando algún repecho puntual, pude ir acoplado prácticamente hasta el kilómetro 25. La desventaja que acumulé en la bajada con mis más inmediatos predecesores, la recuperé en el llano, volviendo a mejorar posiciones y sintiéndome bastante a gusto sobre la cabra. 


Pero a partir del kilómetro 25 y hasta el 34, nos esperaban 9 kilómetros de subida, no muy duros, pero con desnivel exacto para no saber nunca si es mejor ir en plato o bajar al pequeño. Como se trataba la cosa de arriesgar, no quité el plato en toda la subida e, incluso, probé a ir acoplado en muchos momentos. Me sentía bien pero ya las piernas no iban tan frescas como al principio. Eso, sumado al tráfico que me encontré subiendo y a la obligatoriedad de dejar 12 metros con el de delante, hizo que fuera muy a tirones, teniendo incluso que frenar muchas veces porque el pelotón era tan largo e iba tan estirado, que adelantar a un triatleta suponía tener que ir a por el resto, y no me quedaban piernas para tanto. Por el camino pasamos a un Mexicano que había salido de los primeros del agua. En esta subida de 9km al 3% fui a una media de 30km/h y me dejé también valiosos segundos con los de cabeza: 58" con Gorka Bizkarra, el mejor subiendo, 55" con Zalakain, 30" con Dani Juarros y 7" con Joanes Goitisolo, por ejemplo.


Y de ahí al final terreno favorable en cuanto a desnivel y desfavorable en lo personal en relación a los rivales. Tocaba echarse de nuevo abajo aunque, esta vez, con una pendiente más suave, que obligaba a dar pedales, y sin demasiadas curvas. Mantuve referencias y no perdí tanto tiempo con los de delante, pero cuando llegamos a Getxo, un par de glorietas cerraditas dieron al traste con mi progresión. Me quedé solo en la entrada a la ciudad y por desconocimiento y precaución, me tomé con calma los últimos metros.


Eso sí, la sensación era de haber dado todo, o casi todo, nadando y en bici, así que objetivo cumplido y solo quedaba "disfrutar sufriendo" a pie. La entrada en la T2 tuvo un pequeño sobresalto. Cuando me agaché para desabrochar la zapatilla se me subieron los músculos abdominales... No me preguntéis cómo, solo sé que noté la misma sensación que cuando se te sube el gemelo pero en vez de en la pierna, en la barriga. Solventé rápido el problema estirándome sobre la bici, y al bajarme de ella ya no tenía ninguna molestia.


Laaaaaarga segunda transición, teniendo que cubrir un pasillo de compensación y haciendo casi medio kilómetro con la bici en la mano. Llegué a mi sitio, me puse las zapatillas y salí a correr con la incógnita de ver cómo me sentaba el sobreesfuerzo de bici y natación. En ese momento iba en el puesto 14, había remontado 15 posiciones en bici y tenía a menos de un minutos a un numeroso grupo que abría la puerta del Top 10.


La salida de boxes entre el pasillo de gente que se agolpa para animar motiva mucho. Tanto, que se me fueron las piernas sin querer a ritmos de 3:05'/km ¡Quietooo que no llegas! Dos vueltas de 5 kilómetros y el día estaba hecho, aunque todavía había demasiado por decidir antes de dar carpetazo. En el kilómetro 1, a medio camino del paseo marítimo de Getxo, empecé a pillar a gente. Pasé al primero de los triatletas justo antes del punto de avituallamiento, así que ni agua ni nada, aunque tampoco sentía la necesidad de beber. El bidón de sales y los dos geles Activation de Keepgoing que me tomé durante la bici parecían suficiente y no me daba la sensación de ir ni con sed ni con hambre. Solo hambre de ganar posiciones.


Me fui acercando al punto de giro con el reloj marcando siempre en torno a 3:15-3:20'/km. Las sensaciones era cojonudas y parecía que las piernas no se acordaban de lo que acababan de hacer. Antes de llegar al giro de 180 grados adelanté a otros cuatro triatletas y me puse noveno. Lo supe cuando conté los corredores con los que me iba cruzando. El pódium estaba muy jodido, porque Joanes Goitisolo, que iba tercero, me sacaba alrededor de dos minutos, y era el mejor de todos los rivales a pie (cómo sufrimos en Soria los dos ¿eh?). Pero por detrás aún había margen para alcanzar a la gente. Gorka (4º) y Aitor San Vicente (5º) sí que los veía a tiro. Bueno, más bien a tiro de rifle de largo alcance, que tampoco estaban tan cerca. Apreté más en el camino de vuelta marcando parciales por debajo de 3:20'/km y llegando al ecuador de la carrera a pie habiendo cazado al sexto. ¡Vamos! 


Intenté forzar más del kilómetro 5 al kilómetro 6, y conseguí llegar a la espalda de Aitor, pero ahí me quedé. Ya en el giro empecé a notar molestias en los Aquiles y en la planta de los pies. Unas molestias que me condenaron en ese lapidario sexto kilómetro. ¡Qué dolor! Mala elección de zapatillas y carrera al palco. Había optado por llevar un calzado más apretado y me habían destrozado los pies. Tuve que cambiar mi forma de correr y pasé de saltar y apoyar de antepié, a correr de talón. No quedaba más remedio que sobrevivir los más de tres kilómetros restantes.


Cada metro de ahí a meta fue un suplicio, una tortura de pies traducida en la imposibilidad de adelantar a Aitor San Vicente y en verme cada vez más y más cojo. Ahora sí que el objetivo era no lesionarme, y para lo poco que quedaba no pensaba en la retirada.


Llegué a la zona de boxes, desde donde, teóricamente quedaban 200 metros a meta, pero fueron 400 y ¡qué 400! Mirando para atrás por si venía alguien entré en meta medio andando y haciendo un parcial de 35'44" en 10,3 km de recorrido. Mantuve la posición y terminé sexto, que al final fue quinto por la descalificación de Joanes Goitisolo, que se había marcado un carrerón pero no se dio cuenta de parar en el "Penalty Box" para cumplir la sanción que le habían puesto.


Y con esto se acabó el primer test, del que pude sacar muchas conclusiones y que me sirve para, si se descansa, dar un saltito más de cara al mundial. No llegué a Getxo en mi mejor forma, de hecho, estoy 4 kg por encima de mi peso, y eso me motiva más aún, porque cuando me ponga en mis números sé que el rendimiento va a ser mucho mayor. En resumen, estoy contento con:
-          La natación que hice sin neopreno.
-          Las partes de bici que no fueron de bajada.
-          La posición agresiva y cómoda en la que me ha puesto Gonzalo tras pasar por Zero Grados Biomechanics of Cycling.
-          El ritmo que tengo de carrera a pie pese a no haber hecho series largas y llevar muy poquitos kilómetros estas semanas. El cuerpo tiene memoria.
De este triatlón no estoy contento con otras cosas como las siguientes:
-          Saber apretar más los primeros metros de natación para que no me coman.
-          Las bajadas de bici en las que parecía el coche escoba.
-          La desconexión que tengo en el último kilómetro de bici antes de boxes, donde se me escapa siempre la gente.
-          La elección de zapatillas que hice.

Pero como siempre en esta vida, de los errores se aprende y por eso tomo nota, para seguir mejorando.

Antes de terminar no me quiero olvidar de lo mejor del día en Getxo, que fue la "tercera transición" con parte de los integrantes del Costa Quebrada (sois unos cracks) incluyendo el arroz con leche de Ana, que estaba demasiado bueno y por el que voy a ir a la próxima cita, el Triatlón Valle de Buelna, con más motivación todavía. MIL GRACIAS




Buen verano y sed prudentes

domingo, 23 de julio de 2017

SEMANA 4/11: Descarga y competición Triatlón de Getxo

RESUMEN DE LA SEMANA:
- Tiempo total: 12h 53'
- Calidad: Estímulos breves en Bici (3x5km), carrera (3km) y natación (3x100)
- Competición: Triatlón de Getxo  (Olímpico Sin Drafting)


-Carrera a pie.............. (5 Sesiones): 2h 33' (38.7km)
-Bici ..............................(5 Sesiones, 2 rodillo y 3 outdoor): 6h 40' (222km)
-Natación......................(5 Sesiones): 2h 40' (8682m)
-Gimnasio.....................(1 Sesión)   : 1h  (70% Fuerza máxima)


Objetivo: Semana de descarga y asimilación, aprovechando la descarga para competir.
Sensaciones: Buenas sensaciones en los estímulos de calidad y mejor de lo pensado en carrera



Lunes 17 de Julio:
Gimnasio:Aunque no estaba en el plan, como el domingo había descansado más de la cuenta y llevaba un tiempo sin sesiones de fuerza, metí una sesión de gimnasio de 3 series de 10 repeticiones en cada máquina al 80% de mi peso máximo. La recuperación de la paliza de bici del sábado va por buen camino
 - Natación 2000 metros después del gimnasio soltando del trabajo de fuerza. No hice nada específico, solo unos pequeños estímulos corto de 6x25 metros y el resto alternando crol, técnica y estilos.
- Bici: No hubo entreno pero sí que tocó pasarse por "Zero Grados" para hacer un poco de biomecánica en el mejor centro de Cantabria. Gonzalo Montoya al mando del proyecto, fue el encargado de darle un giro radical a mi posición sobre la cabra introduciendo varios cambios: bajamos el manillas de 30mm a 10mm, lo rotamos hacia arriba, cerramos los apoya-codos ligeramente (todavía aguanto más), alargamos las extensiones del acople, subimos el sillín y lo adelantamos un poco. En resumen, cambio radical y posición mucho más aero y agresiva. Ahora solo falta trabajarla duramente.

Martes 18 de Julio:
- Bici ¡SERIES!: Qué mejor manera que estrenar posición en la bici que con unas series cortas. Un estímulo para el cuerpo de cara a la carrera del Sábado. Fui al Bajo Pas y allí hice 3x5km en llano a 42 km/h (sin watios). Buenas sensaciones a un pulso por debajo del umbral (entre 150 y 155ppm medias). Después volviendo por el río y con el plato pequeño metido por habérseme acabado la batería del di2 (te mete el plato pequeño solo), hice 5,8 km a 39 km/h de media y con mucho margen de pulso (144ppm). En total 1h 45' de rodaje en la nueva posición en la que me noté cómodo.
-Carrera a pie: ¡TRANSICIÓN! Pues eso, dejé la bici, me calcé rápido las playeras de correr y traté de hacer un 3000 a una intensidad que pueda aguantar en carrera de distancia olímpica (10km). Lo hice por el Circuito de Soto, que es de hierba y con mucha curva, y salió un ritmo medio inferior a 3:20'/km, así que muy contento por descubrir que tras más de un mes sin meter ritmos y solo haciendo entrenos polarizados (series muy cortas muy rápido y rodajes muy suaves), aún mantengo la chispa para rodar alegre después de la bici. Después del 3000 troté 2 minutos e hice 1000 metros más con la misma sensación de esfuerzo que antes, saliéndome a 3:13'/km. Este entreno es un muy buen indicativo de cómo debo correr el Sábado en Getxo si las fuerzas acompañan.

Miércoles 19 de Julio:
Bici en rodillo en ayunas a las 6 de la mañana. No estaba en el plan pero me vino bien soltar a 130 ppm en el rodillo las series de ayer en bici + transición a pie. Sesión relajada y a ritmo constante, fijándome en lo que nunca me fijo, la técnica de pedaleo. Una sudada curiosa antes de ir a currar
Natación: ¡SERIES¡ Pero esta vez, al contrario que la semana pasada, las sensaciones fueron muy buenas. Hoy notaba que cogía agua y, pese a estar un poco cansadete, pude sacar adelante un 3x100m rec 30" (1:25-26-26), seguido de 4x50m rec 20" (39"-40"-40"-39") y 10x25m saliendo cada 30 segundos en torno a 18-19" cada 25. Después hice 200m palas deslizando mucho y sin intensidad (1':33''/100) seguido de 200m pull con el mismo objetivo y sin matarme (1':33''/100).
- Masaje con Ingelmo por la tarde para soltar toda la carga de estas 4 semanas. Este tío e un crack y, aunque me deja durante un par de días las piernas como un flan, la super compensación que viene luego es brutal. Hay que poner el masaje en el diario de entrenamiento porque es, quizás, en entreno de la semana que más suma.


Jueves 20 de Julio:
Carrera a pie soltando el masaje de ayer con Ingelmo. Es la increíble como un día después del masaje tiene uno las piernas como un chicle, sin chicha. Por eso es importante hacer un trote de activación para recuperar tono muscular. Salieron 40 minutillos a 4:07'/km cómodo. Aproveché para probar 4 combinaciones de Zapatillas+plantillas de cara a Getxo y tengo claro con qué voy a correr: Saucony Type A5 + Plantillas Ares.

Viernes 21 de Julio:
TÁPERING: Correr+Bici+Natación en Marisma y fiel a mis tradiciones y manías pre-competición, suelo siempre hacer una pequeña activación de cada uno de los tres segmentos. El objetivo no es otro que darle un estímulo al cuerpo y que se quede con buenas sensaciones en los tres deportes a 24 horas de competir. No busco ritmos ni intensidades, solo sensaciones. Un tápering made by "Pelayo" consiste en 25 min de trote suave con algún acelerón por el medio a ritmo de carrera + 5 progresivos de 100m al acabar. Después me subo al la bici estática y estoy 10 minutos sin mucha intensidad pero tampoco relajado. En la bici no pego "arreones" como corriendo. Y por último me tiro al agua a hacer 400m seguidos rapiditos y luego 2x50 metros progresivos para coger chispa. Como veis, lo que hago es hacer los tres deportes en orden inverso a como se hacen en triatlón, de tal forma que me quedo con las buenas sensaciones del deporte por el que empiezo a competir el día siguiente. Pero esta vez, como mañana es un triatlón distinto en el que quiero "probar" cosas, pues empiezo el día ante modificando la activación. A primera hora de la mañana, en ayunas, hice 45' de rodillo en la cabra, probando posición acoplado y los nuevos retoques que hice para ir más cómodo. Y después de trabajar, a las 3, hice en Marisma la activación "Tipo" que describí arriba pero sin la parte de bici. Cuerpo listo para mañana.

Sábado 22 de Julio:
Carrera a pie por la mañana de activación: Me gusta, si la competición es por la tarde, salir temprano a trotar 15 o 20 minutos para activar el cuerpo. Empecé haciéndolo hace un par de años y me va bien para no llegar amodorrado a las carreras. La mañana antes de Getxo hice lo propio con un trote de 20 minutillos por Los Castros con buenas sensaciones pre-carrera.
- TRIATLÓN OLÍMPICO DE GETXO:  ¡Por fin! Una carrera en la que probar cosas nuevas y experimentar. Para empezar llegaba a esta prueba tras cuatro semanas de mucho volumen pero aún sintiendo que no he dado el salto de calidad. Es pronto todavía y me veo a un 60% aproximadamente. El objetivo era tirar nadando y en bici como si la carrera se terminara en la segunda transición. Además me vino bien que se nadara sin neopreno porque así puedo coger sensaciones de cara a una presumible natación en el mundial también sin neopreno. Creo que cumplí con el objetivo: natación y bici fuertes y luego una carrera a pie muy buena hasta el kilómetro 6, tras ponerme quinto y llegar a la altura del cuarto fue cuando empezaron las molestias en los pies que me obligaron a aflojar por precaución. Hasta entonces iba a una media de 3:20'/km y acabé los últimos 3 a 3:40-3:45'/km. Como dice mi maestro, la competición, si luego se descansa, te da un punto más y te hace subir un escalón. Creo que en Getxo pusimos bien de cemento, ahora hay que esperar a que fragüe y solidifique para empezar con ganas el ciclo de 4 semanas que nos viene encima.

Domingo 23 de Julio:
Natación: Fui antes de comer a relajarme un poco a Marisma, nadando 2000 metros sin intensidad, despejando la cabeza y centrándome en la técnica, con ejercicios de tabla sobre todo.  
Bici: Por la tarde salí 2 horas con Sergio Bolado de paseo, completando algo menos de 60km desde Santander hasta Renedo y vuelta. Una tarde de Domingo ideal en la que fuimos de charleta y sin agobios. Buena forma de recuperar de la palicilla de ayer en Getxo y de cerrar el primer bloque de 4 semanas de entrenos. Queda mucho y estoy seguro de que a partir de ahora vamos a dar un salto importante.



domingo, 16 de julio de 2017

SEMANA 3/11: Volumen de bici y mantenimiento en el resto

RESUMEN DE LA SEMANA:

- Tiempo total: 16h 41'
- Calidad: Bici con serie en cuesta (3x10') y a pie con series en cuesta (1'-30'')
- Competición: -

-Carrera a pie.............. (3 Sesiones): 3h 30' (50km)
-Bici ..............................(4 Sesiones): 11h 01' (357km)
-Natación......................(3 Sesiones): 2h 00' (6700m)
-Gimnasio.....................(1 Sesión)   : 1h 10' (70% Fuerza máxima)


Objetivo: Volumen en bici con calidad en los tres segmentos.
Sensaciones: Muy dispares. Hubo días muy buenos y sesiones con mucha fatiga.


Lunes 10 de Julio:
Bici: ¡Salida con la cabra dos horas por terreno variable (Circuito del Duatlón de Polanco) Adaptándome a la nueva bici y con unas sensaciones muy buenas.
Gimnasio post bici en Marisma. Sesión con un poco menos de peso y 12 repeticiones. Me encontré muy bien para haber hecho dos horas de cabra a 34km/h.
Natación 1500 metros soltando muy tranquilo. Metí por el medio un 100 a 1:22 para recordar a los brazos lo que es ir a ritmos alegres y listo

Martes 11 de Julio:
- Bici ¡SERIES!: Hoy tocó sufrir lo que no está escrito en el puerto de Hijas. Nunca lo había subido y hoy lo estrené con 3 ascensiones fuertes completando 3 series de 9':30'' cada una, a una media de 345w en cada subida y recuperando en la bajada. Con la tontería de ir hasta allí y volver, salieron unos 90 km.
Después de la bici tenía 6 km a pie en transición pero no los hice porque tengo una herida en un dedo que me duele horrores y no me dejaba casi ni caminar

Miércoles 12 de Julio:
Carrera a pie en ayunas a las 6 de la mañana. Madrugón al canto y rodaje tranquilo soltando las piernas de la traca de ayer en bici. Por suerte la herida del dedo no me molestó demasiado y pude hacer un rodaje normal el Z2 de pulso y ritmo.
Natación: ¡SERIES¡ A las 3 pm después de currar tocó sufrir en la piscina. En total 3000 metros con 5x300m a intensidad de Half. No salieron demasiado bien (entre 1:32 y 1:35 /100m) pero las sensaciones fueron de ir dándolo todo. Así que los días en los que uno no se encuentra bien si es capaz de sufrir y sacarlos adelante suman doble y, al menos psicológicamente suponen un refuerzo muy bueno para los momentos de carrera en los que el cuerpo diga "¡Basta!"

Jueves 13 de Julio:
Carrera a pie ¡SERIES! De nuevo sesión súper entretenida con series en cuesta exigentes: 3x1' + 3x45'' + 3x30'', recuperando 6', 5' y 4' respectivamente e incorporando un progresivo de 100 m en medio de cada descanso. ¡Qué duro! Aunque sean cortas si las haces a tope te quedas sin fuelle al final. Es un entreno se fuerza encubierto y a la vez de ritmos de carrera con terreno desfavorable. Una sesión de la que salgo muy contento porque me exprimí mucho, acabé destrozado pero creo que va a sumar cuando el cuerpo lo asimile.
-Bici en rodillo soltando después de las series a pie. Me puse en el rodillo con la idea de ver el Tour y a la vez que Froome explotaba en la subida a Peryagudes, yo hacía lo propio sobre mi bici. Me quedé vacío a los 30' de empezar y tuve que bajarme, recortando en una hora la sesión prevista. Aún así, no es preocupante porque el objetivo era soltar el trabajo de las series a pie en cuesta, que había sido muy muy bueno 1600 metros post series tratando de soltar y yendo a la mínima velocidad que me permitiese no hundirme.

Viernes 14 de Julio:
Natación de relax en un día donde el objetivo era regenerar de las palizas de esta semana. Fue una sesión variada, de 2000m con técnica, estilos y unos progresivos de 25 m para no perder chispa, pero en los que el cuerpo se encargó de recordarme que no tocaba apretar mucho. Día de transición.

Sábado 15 de Julio:
Bici:  ¡TIRADA LARGA DE 177 Km! ¡SANTA PALIZA! Salimos con los de la Renault a las 8 de la mañana Ricardo, Juanjo y yo, pero como llegamos tarde al encuentro de Astillero, nos pegamos un calentón bueno hasta Selaya para cogerles, cosa que no conseguimos hacer. De seguido subimos la Braguía a 310 w y en 22':55''. No es nada del otro mundo pero aun no estoy bien subiendo y además hay que guardar que el día es largo. Nos reagrupamos con la Renault arriba y bajamos juntos a Vega de Pas para desde ahí subir la Matalena, puerto precioso que nos lleva hasta el pantano del Ebro. Lo rodeamos, bajamos de Reinosa a Torrelavega y de ahí a Escobedo para acabar haciendo marca personal en el Alto de la Morcilla, con las piernas de esa forma, morcillosas. En total 177 km a 240 w medios normalizados, 32,3 km/h de media y +2200 metros de desnivel positivo. Una salvajada, mañana no me muevo jeje.

Domingo 16 de Julio:
Carrera a pie: Rodaje en ayunas con las patas duras como palos de la paliza de ayer en bici. Sesión regenerativa, rodando tranquilo en Z2 en torno a 4:15'/km y terminando con 5 progresivos de 100 m para acabar con buenas sensaciones. En total poco más de una hora de rodaje por terreno llano y 15 km a la saca.

Natación para soltar a última hora.... esa era la previsión, pero me entretuve en otras cosas por la tarde y el cuerpo y la mente me pedían desconexión así que esta sesión nos la hemos saltado. Y no pasa nada ¿eh? Como dice el míster, "todo está en tú cabeza".

domingo, 9 de julio de 2017

CAMPEONATO DE ESPAÑA DE BIATLÓN: Oro, bronce y antidoping

Otra semana más que se va terminando. Es la segunda de un total de 10 hasta llegar al Mundial de Ironman 70.3. Cuesta mucho arrancar tras un periodo de descanso y los primeros bloques de la planificación, que suelen ser de volumen, se hacen, a veces, un poco pesados y duros. Por eso hay que buscar estímulos que nos ayuden a motivarnos en el día a día. Esta segunda semana el estímulo fue el Campeonato de España de Biatlón, que se disputó en Gijón el Sábado por la tarde. El biatlón es una disciplina deportiva dentro de la federación de Péntatlon Moderno y que, desafortunadamente, no goza de buena salud en lo que a número de participantes se refiere. Solo Asturias, Cantabria, Castilla y León y Galicia estuvieron representadas en el Campeonato de España.

La brevedad y explosividad de este tipo de carreras, en las que hay que completar 1500m a pie, 200 metros de natación y 1500 metros finales a pie, hacen que la gente rehuya de ellas y, aunque sean muy vistosas, no tiene el “efecto llamada” de un Ironman, por ejemplo, donde cruzar la línea de meta es ya un premio, y la clasificación pasa a un segundo plano.

Pues tras una temporada centrada en pruebas de más de 4 horas me planté en Gijón para pegarme el calentón del siglo y pillar algo de velocidad en una carrera de menos de 15 minutos. El mundo está lleno de contrastes y yo quise aportar mi granito de arena pasando de la media distancia al biatlón. Mi compi de equipo, Melanie, se lió la manta a la cabeza y juntos competimos también el relevo mixto, debiendo hacer cada uno un biatlón completo pero de mitad de distancia (750/100/750).


No quise condicionar los entrenamientos a esta carrera que, para nada, era un objetivo. Así que es viernes cumplí con dos horas cañeras de “cabra” y 2000 metros de piscina con alguna serie de 100m y progresivos de 25m. El mismo sábado por la mañana hice un rodaje de 50’ y por la tarde puse rumbo a Gijón con Luis Cue, el hombre más fácil de liar de cuantos pisan tierra jajaja. Pero creo que esta vez me va a agradecer haberle “liado” porque el señorito se volvió para casa con la victoria absoluta en categoría Popular ¡OLEEE!

Llegamos con tiempo para calentar y ver a viejos amigos. Jaime Garrido, Juan Ojanguren, Lucas Ojanguren… entre otros, estaban en el puerto “chico” de Gijón disfrutando de la tarde y, los dos primeros, compitiendo en mi misma categoría por una medalla nacional. Disfruté del calentamiento charlando con ellos y viendo las carreras anteriores, con un Manolo incombustible que da igual lo que le pongan: nieve, agua, hielo… él va a estar ahí dando el cayo pase lo que pase.

Con retraso fuimos llamados a línea de salida. Situación extraña la de correr una carrera a pie con el gorro de natación y las gafas puestas, pero es que perder 5 segundos en la transición puede ser una condena en estas pruebas tan cortas. Entre categorías Junior y Sénior seríamos unos 30 participantes. Como digo, es una pena que el biatlón no sea más popular porque es un deporte muy accesible a cualquier edad y condición física. Entre los Sénior, Jaime, Carlos, Juan y yo éramos los que, presumiblemente, lucharíamos por las medallas.


Se dio la salida y me costó unos 300 metros entrar en carrera. A estos ritmos no estaba acostumbrado yo. Y, aunque las sensaciones eran buenas. no quería explotar muscularmente en el primer sprint. Algo así debió de pensar Carlos que, como yo, se vio encerrado en la salida por la gente menuda, que tienen unos primeros metros más parecidos a los de Usain Bolt que a los que un triatleta. Antes de llegar al giro de 360 grados (había que ir y venir dos veces), Carlos tomó el mando y yo me puse detrás, aunque ya volviendo decidí romper el grupo y dejar descolgados a los nadadores. Lo conseguí y al paso de la primera vuelta (750m) me había escapado con Carlos y habíamos conseguido un pequeño hueco respecto a Jaime, que comandaba el segundo grupo con el gallego Raúl Blanco a su estela.

Llegé primero a la primera transición, me quité las zapatillas y lo que pasó a continuación me hizo cubrirme de gloria. Ante la mirada de decenas de personas que me habían visto liderar, hasta el momento, una prueba de la talla de un “Campeonato de España” , el menda que aquí escribe se lanzó en bomba desde la rampa del puerto deportivo de Gijón, dejando caras de asombro y, por qué no decirlo, provocando el descojone general del público. Es lo que hay, 27 años y todavía no me tiro de cabeza.

Comencé nadando detrás de Carlos, que me superó en ese lanzamiento suicida a las aguas Xixonesas. Aún tengo que perfeccionar mi estilo “bomba” y, quizás, saltar más lejos jajajaja. El trayecto hasta la primera boya fue un suplicio. Hiper-ventilaba y no había manera de coger aire en condiciones. Bastante hice con seguir los pies de mi predecesor. De la primera a la segunda boya más de lo mismo...¿pero quién robó el aire de esta ciudad? Porque no había forma de respirar. Y mientras yo nadaba a lo perro, un grupo de 4, con Jaime y el gallego, entre otros, me adelantó como si fueran tiburones, o más bien como si yo fuera un trozo de plomo. En el tercer y último largo ya me recompuse un poco y al salir del agua quinto, las opciones de pódium pasaban por una remontada a pie y un buen calentón.

Empecé a correr como buenamente pude y poco a poco el cuerpo fue poniéndose a tono. Me coloqué cuarto y tercer Sénior (el gallego era Junior), a la estela de Carlos, al que vi superar a Jaime antes de la primera vuelta. Aproveché para hacer lo propio y ponerme segundo. Quedaba una vuelta y me sentía cada vez mejor, alcanzando a Carlos nada más dar el giro y yéndome solo a por el líder. Últimos metros por el puerto de Gijón y ¡meta! ¡Por qué poco! Me faltaron diez metrillos para pillar a Raúl, pero como él es Junior yo me hice con el Campeonato de España Sénior, por delante de Carlos y Jaime.


Pero la sorpresa llegó nada más acabar, cuando me comunicaron que debía pasar un control antidoping de orina ¿En serio? Mi reacción fue, en partes iguales, de sorpresa y de alegría, porque no solo era la primera vez que debía pasar un control sino que, el hacerlo en lo que se supone que es una prueba menor, da muestras de que hay interés de cortar por lo sano con los posibles tramposos, a todos los niveles,.

Y si habéis llegado hasta aquí y pensabais que una crónica de un Campeonato de España se acababa nada más cruzar la meta, lo siento, pero voy a entreteneros un poco más y contar el post carrera, que fue mucho más entretenido.

Cuando eres seleccionado para pasar un control, te asignan una persona para que esté contigo vigilándote en todo momento hasta que lo hagas. El problema era que 15 minutos después debía correr el relevo mixto con Melanie. Fui conducido hasta el local donde estaban las dos personas encargadas de llevar a cabo los controles, quienes me tomaron los datos, pero… ¿a ver quién era el listo que podía mear nada más competir? Antes de la carrera había vaciado depósitos hasta quedarme en menos que en reserva, lo que unido al líquido sudado tras el esfuerzo, hacía que llenar el botecito fuera poco más que una proeza. Encima tenía que volver a competir unos minutos después. No voy a engañaros si os digo que me agobié un poco en esos momentos.

Me hinché a beber en el rato que estuvieron cogiéndome los datos y, por suerte me dejaron bajar a correr el relevo mixto antes de pasar el control. Eso sí, custodiado en todo momento por una persona que no podía perderme de vista.


Con la barriga hinchada de beber y los músculos fríos de haber parado de repente para subir al local de los controladores, tocó conectar otra vez con el mundo de la competición. Unos 10 equipos tomamos la salida en la prueba de relevo mixto. Melanie lo bordó en su relevo y me pasó el testigo con el pódium casi hecho, tercera. Salí a por los 750 metros iniciales con fuerza pero no tardé ni 100 en tener que echar el freno ¡Qué rigidez y qué pesadez de estómago! El agua botaba en mi barriga y las piernas estaban tiesas del esfuerzo anterior, así que puse el modo supervivencia y acabé la carrera como pude, defendiendo ese tercer puesto y llevándonos el bronce para casa. Segunda medalla del día y muy contento por ello, pero había que volver a la realidad y luchar por el objetivo más jodido del día: llenar el puto bote.

Con mi “guardaespaldas” custodiando mis movimientos en todo momento, volví al local del control antidoping y, osado de mi, aseguré estar listo para mear… ¡Ya la hemos liado! Un protocolo, el de los controles, que ni en la elección del Papa se vio. Todo tiene que hacerse de forma rigurosa. Desde la elección del bote (obligatorio tener tres botes en una mesa para que el deportista elija uno) hasta que procedes a llenarlo, debes entrar en el baño con el controlador, lavarte las manos sin jabón y no tocar nada, secarlas con secador, abrir el sobre que contiene el recipiente, cogiéndolo por la base sin contaminar su interior, hacer lo propio con la tapa, siempre tocándola por la parte de fuera, y lo más jodido, mear hasta la rayita de 90 cl, delante y a la vista de dicho controlador.

Hasta aquí todo bien. Yo, todo motivado porque ya tenía algo de ganas, me pongo a ello y…. ¡60 cl! ¡Solo 60 míseros centilitros! Jajajaja. Y mira que apreté como en mi vida, pero allí no había más.

La liada viene cuando tienes que seguir otro protocolo igual de estricto para guardar esa primera muestra (lo tienen todo estudiado y esto suele pasar) hasta que tengas ganas y puedas completar lo que falta.

¡Una hora! Sí, sí, una hora tuve a los pobres y pacientes señores del control esperando a que me entraran las ganas. En Gijón ya no quedaban, para entonces, más que jóvenes bebiendo sidra en la calle, ni rastro de la carrera. Mientras, mis padres y el pobre Luis esperando. Estuvimos charlando sobre protocolo y tipos de controles que hay, me estuvieron explicando cómo funciona el pasaporte biológico y todas estas cosas y, en definitiva, pasando el rato con mis amigos del antidoping, hasta que por fin me vi en condiciones de completar la muestra. Oooooootra vez a repetir todos los pasos. ¡Qué tensión! No podía fallar ya la segunda vez. Por suerte no lo hice, les di lo que querían y sobró como para regar las plantas de medio Gijón . No me extraña con todo lo que había bebido.

Graciosa experiencia la vivida hoy, una aventurilla más y una crónica diferente donde el Campeonato de España conseguido pasó a segundo plano tras el espectáculo que di en el post carrera. Mañana a ponerse el mono de trabajo y a seguir labrando con buenos entrenos un objetivo que tanto Ricardo como Juan Carlos y yo tenemos claro.

¡¡Continuamos “road to Chattanooga”!!